- Adicto, ta.Del lat. addictus.1. adj. Dedicado, muy inclinado, apegado. Ú. t. c. s.2. Unido o agregado a otro u otros para entender en algún asunto o desempeñar algún cargo o ministerio. Ú. t. c. s.3. Drogadicto. Ú. t. c. s.
¿Qué es un freak? (I): El Diccionario
Enero 31, 2006- Adicto, ta.Del lat. addictus.1. adj. Dedicado, muy inclinado, apegado. Ú. t. c. s.2. Unido o agregado a otro u otros para entender en algún asunto o desempeñar algún cargo o ministerio. Ú. t. c. s.3. Drogadicto. Ú. t. c. s.
En Volatilis (III)
Enero 30, 2006La tira de la panda (XII)
Enero 27, 2006Concierto de El Canto del Loco en Salamanca
Enero 26, 2006
Ya sé que fue hace mucho tiempo pero es que esto de los exámenes… El pasado 13 de Enero El Canto del Loco empezaron una gira, que les llevará por todo el mundo, aquí, en Salamanca.
pantallas que proyectaban vídeos o imágenes durante las canciones y, el sonido, lució bien a pesar de las limitaciones del pabellón en este sentido. Un gran concierto, divertido, con el público entregado y cantando cada tema a grito pelao (luego pasa lo que pasa: afónico al día siguiente). Un público, eso sí, mayoritariamente joven o muy joven, tanto que me hacían sentir hasta mayor (y, bueno, creo que es hora de asumnir que los del 83 ya empezamos a estar talluditos, jeje). En definitiva: un buen concierto en el pasarlo bien y en el que disfrutar mucho con los artistas. Si podéis ir, hacedlo: vale la pena.¡Nunca más!: El Cuervo, de Edgar Allan Poe
Enero 24, 2006mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es -dije musitando- un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”
¡Ahl aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor -dije- o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente -me dije-, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha -le dije-.
no serás un cobarde.
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda -pensé-, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de “Nunca, nunca más.”
Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más,”
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable -dije-, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! -le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: Nunca más.”
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!
Un recuerdo a Enrique Urquijo
Enero 24, 2006
Esta es otra tarde, te he vuelto a chillar es igual que antes, te has vuelto a enfadar. ¿Por qué me dices que va a ser distinto si luego vuelve a ser lo mismo? ¿Qué tengo que ser para ser algo? Para quererte sólo valgo. Al llegar el viernes me siento mejor la semana que viene nunca llegó. ¿Por qué me dices que soy tan raro? Que todo salga mal no es tan malo.
Esta tarde, como dice la canción, era otra, otra normal, otra cualquiera, pero me dije que no tenía porque ser igual, idéntica a la de la semana pasada, o mismamente, a la del año anterior, y con sólo escuchar un disco, pero un buen disco. Uno que te haga removerte por dentro, que se note que dentro de la coraza que tiene cada uno, la misma persona se dé cuenta, de que posee alma y que, ese alma, se estremece escuchando canciones como las de este disco.
No por ser una maravilla (para mí, lo es), no por vender cientos de miles de copias (os aseguro que no), “simplemente” por el hecho de tener una colección de canciones compuestas en su mayoría por un genio como Enrique Urquijo. Si a esto le añadimos que es el propio Enrique, el que metido en esa espiral de drogas (reconocida por él) en la que se encontraba, poco antes de que le encontraran muerto en un portal de la madrileña calle de Fuencarral (cosa que nunca tuvo que ser así), tuvo tiempo de dejar esta maravilla con su grupo alternativo al que todos conocemos (Los Secretos).
Este disco, es mucho mas melódico, más tranquilo, pero con más sentimiento, si cabe, de lo que te puedes encontrar en cualquier disco de Los Secretos. Maravillas que se incluyen en él, como Demasiado tarde, Hoy no, Buena chica, El hospital… , consiguen, bajo mi sincera opinión, emocionar a cualquier persona y, si ésta sabe apreciar la buena música, todavía más.
Noticias de un Freak (III): Hoy, Televisión
Enero 23, 2006- Parece que el hecho de que hayan cancelado Joey y que las carreras cinematográficas de los protagonistas no vayan precisamente bien, ha motivado que se baraje la posibilidad de hacer una nueva temporada de Friends, la 11. Por ahora todo se lleva en secreto, pero parece que es posible que así sea.
- El próximo fin de semana Cuatro va a empezar a emitir Humor amarillo, el mítico programa que muchos habían pedido que se repitiera pero nunca se hizo. El marcado carácter de recuperación de series y similares míticos por parte de la cadena tiene la culpa. Bravo.
- Al final, pese a todos lo rumores, por lo menos que yo sepa, Tele 5 no está volviendo a emitir Caballeros del Zodiaco, otra serie largamente pedida pero nunca repuesta (sólo se emitió un par de veces hace mucho tiempo). Supongo que creen que con los DVDs los fans tiene suficiente…
Nada más por ahora, un saludo a todos.
Escrito por Dani
Escrito por Dani
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