Reseñas de videojuegos: NFS – Most Wanted

Diciembre 31, 2005
En esta nueva entrega de la serie Need for Speed de Electronic Arts, vemos como los creadores han decidido abandonar la tónica de las ediciones anteriores (NFS Underground 1 y 2) en las que cobraba mayor importancia la modificación interna y externa de los coches. A pesar de esto, el tuning (sobre todo interno) tiene bastante importancia si quieres avanzar en el juego, aunque nada comparable con las entregas de Underground.

Para los amantes del tuning, como yo, esto es un punto negativo en el juego, pero que, para mi gusto, se ve compensado con la recuperación de uno de los aspectos que más éxito proporcionó en anteriores entregas de NFS como son las persecuciones policiales. La mejor definición de este juego, muy usada por los criticos de videojuegos (ah… trabajo soñado) es que si metes en una coctelera NFS Underground y NFS Hot Pursuit obtienes esta nueva entrega.

Tu objetivo en el juego, como su propio nombre indica, es convertirte en el criminal más buscado por tus fechorías al volante: vas subiendo de nivel en la lista negra de la policía, eliminando a tus competidores…

En el plano gráfico, cabe reseñar que se ha mejorado notablemente el de las entregas de NFS Underground, aunque el interfaz es muy parecido por no decir clavado (menús, mapa con gps, flechitas… etc).

En cuanto a jugabilidad se refiere, el manejo de los coches es similar al de los Underground (con tu turbo y tu óxido nitroso de siempre). Las persecuciones policiales están muy logradas y realmente te llegas a sentir en la piel de un criminal automovilístico, aunque cabe mencionar que cuando te conviertes ya en un conductor muy buscado la policía comienza a ser… un poco cansina contigo (helicópteros, todoterrenos que te escamochan, corvettes que corren más que tú…), en definitiva persecuciones en las que tardas en dar esquinazo a la madera unos 20 minutos.

En lo referido a los coches, vamos a puntuar con un “aceptable” la variedad de estos (no llegan a 30), porque la diversidad de vehículos nunca ha sido un punto fuerte en los NFS.

Por último una banda sonora muy currada (en la tónica de los Underground) y un modo multijugador sobresaliente (con LAN al menos) hacen que en definitiva sea un juego que recomiendo enérgicamente a todo el mundo que le guste el asunto de la conducción (el que no lo tenga, que me lo pida). Para acabar os pongo una imagen del Porsche que conduzco actualmente… ¿un poco patriota quizás?


La PEGI tiene la culpa

Diciembre 31, 2005
Como todos sabéis, existe un código para proteger a las mentes impresionables de niños y adolescentes de contenidos poco apropiados dentro de los videojuegos. Este código es la valoración de la PEGI, el cual, supuestamente, debe servir de guía a padres a para comprar o no el juego a sus hijos (la realidad es que luego se quejan de los contenidos de los juegos y de lo que ven sus hijos cuando, casi siempre, los juegos han sido ellos los que se los han comprado y sólo tenían que mirar las indicaciones).
La valoración de la Pan European Game Information (PEGI, para los amigos) incluye varias categorías representadas por varios iconos. Según el contenido de cada videojuego, se le añaden unos u otros símbolos. Éstos son los siguientes (por orden de aparición en la imagen de arriba):
Dicriminación: “el juego contiene representaciones de, o material que puede favorecer, la discriminación”.
Drogas: “el juego hace referencia o muestra el uso de drogas”.
Lenguaje soez: “el juego contiene palabrotas”.
Sexo: “el juego contiene representaciones de desnudez o/y comportamientos sexuales o referencias sexuales”.
Miedo: “el juego puede asustar o dar miedo a niños”.
Vilencia: “el juego contiene representaciones de violencia”.
Edad: Representa la edad mínima para la que está recomendado el juego (3, 7 12, 16 y 18 años). Los juegos con calificación para mayores de 18 son en los que aparecen: “Actividad sexual humana, actos de fuerza o retención relacionadas con la actividad sexual humana, mutilación o tortura de humanos o animales, otros actos de gran violencia hacia los humanos o animales, órganos genitales humanos, funciones urinarias o de excreción humanas o técnicas que pueden ser utilizadas para cometer delitos. También aquellos programas que contengan imágenes en movimiento de cualquier tipo que puedan de algún modo estimular o favorecer alguna de las siguientes situaciones: Actividad sexual humana, actos de fuerza o retención relacionadas con la actividad sexual humana, mutilación o tortura de humanos o animales u otros actos de gran violencia hacia los humanos o animales.” Jódete, tío Paco, no se le puede ver cagar a alguien en un juego pero le puedes comprar un muñeco cagón a un crío de 3 años…
Por lo tanto, con toda esta información, los padres deberían saber si el juego es apropiado para su tierno infante (de tiernos nada, oiga, que a éstos no les asombra, asusta o sorprende nada hoy en día: ¡pero si la tele es peor que cualquier videojuego!). Sin embargo, he hecho un poco de investigación, es decir, dos minutos delante del ordenador, y he descubierto que no hacen muy bien su trabajo en la PIGE de los huevos. Veréis, vamos a coger de ejemplo el gran juego Grand Theft Auto: San Andreas, uno de los mejores de la historia pero que, eso sí, tiene sus contenidos y sus cosas para mayores de 18 (bueno, digamos que de 16, que tampoco es una película porno, gore o de Almodóvar): se mata a mucha gente, se atropella a gente, se habla de drogas constantemente, de prostitución, de sexo, de armas, de bandas, se dicen palabrostias… en fin, que jugando 10 minutos tienes el trabajo hecho para ponerle todos los cartelitos, ¿no?. Pues parece que no. Según vemos en la página, le ponen al juego los iconitos de “mayores de 18″, “palabrotas” y “violencia”. ¿Nada más? Bueno, eso es discutible, ¿no? (incluso a versiones anteriores del juego les quitan lo de las “palabrotas” y, que yo sepa, en el GTA 3 y en el Vice City, se habla igual que en San Andreas…).
En la revista electrónica sobre videojuegos, Meristation, se nota que han jugado y le añaden iconos de “drogas” y “sexo”. Entonces, ¿quién tiene la culpa de que los niños jueguen a videojuegos violentos y demás? Cada cual que piense lo que quiera, pero yo creo que si hay alguien que no tiene la culpa ese es el videojuego en sí, que es el que se lleva las culpas siempre, el que paga el pato (se le prohíbe, le masacran en los medios de comunicación…). No seamos ímbéciles y pensemos un poco, que así, las cosas nos irán mucho mejor.

Críticas de música: Gaia II (Mägo de Oz)

Diciembre 30, 2005
Mägo de Oz: Gaia II (La Voz Dormida) – 4/5
Parece imposible pero el grupo madrileño sigue disco tras disco ofreciendo calidad. Puede que a muchos les suene conocido lo que oigan en Gaia II y nos falta razón, porque es bien sabido que Mägo siempre ha mantenido unos esquemas musicales y un “tipo” de canciones en cada disco, pero eso no es excusa para que creamos que no tenemos un gran disco entre manos.
En esta ocasión el disco gira en torno a temas como la religión y la Iglesia (y su moral y “peculiaridades”) o la vida y la muerte, dejando de lado el ecologismo y los abusos a indígenas del anterior disco. Sin duda, el disco trae grandes temas: “La voz dormida”, “Hazme un sitio entre tu piel”, “El poema de la lluvia triste” (aunque es un tema bastante estropeado por una parte instrumental alargada hasta el hastío y con casi 8 minutos… este problema lo tiene más canciones del dico, en lo que pasa por ser su principal defecto), “La posada de los muertos” (la canción “pachanga” de cada disco, como “Fiesta pagana” o “La costa del silencio”), “Diabulus in Musica” o “Hoy toca ser feliz”. El disco termina con un tema de más de 20 minutos, al estilo “Finisterra”, pero sin su calidad final. La verdad es que esto, sumado a que tengamos dos discos, nos puede dar la sensación de estar ante un disco que pretende se un segundo “Finisterra”, pero no llega a tanto sin dejar de ser un gran disco que se diluye entre temas alargados en exceso. La presentación es buena, como siempre, aunque pena de portada, que es bastante fea.

Pulp Fiction… otra vez

Diciembre 30, 2005
El lunes volví a hacerlo: volví a ver Pulp Fiction, una película por la que no pasan los años (y ya tiene casi 12). Sin duda, la película de Quentin Tarantino, pasa por ser una de mis películas preferidas y es una de esas películas que aúnan el llamado grupo de las “cult-movies”, el de los clásicos “modernos”, el de las películas que marcan un antes y un después (tanto en el cine como en la carrera de quienes se implican en el proyecto) y el de las películas que son un éxito de crítica y público. He dicho películas y, ahora mismo, no se me ocurre ninguna a bote pronto que entre dentro de este selecto grupo.
Si bien es cierto que hay quienes creen que Reservoir Dogs, la primera película del director, es la verdadera obra maestra del autor, quienes creen que este premio debería llevárselo la poco valorada Jackie Brown (película muy buena pero que la gente tiende a agrandar precisamente por no ser tan famosa y reconocida), quienes se quedan con Kill Bill, por supuesto quienes prefieren a Tarantino sentadito y tranquilo, quienes sólo valoran su labor en Amor a quemarropa, Four Rooms o Abierto hasta el amanecer y, quienes, como yo, consideramos Pulp Fiction su verdadera obra maestra.
La película se divide en varias partes que se interrelacionan y que el metraje de la película nos muestra en desorden (en cuanto al tiempo, obviamente). Aclaremos esto. Realmente podemos decir que la película la componen tres historias diferentes relacionadas, aunque una de ellas se muestra partida en tres trozos. Puede parecer que es un lío seguir en argumento pero es bastante sencillo, creo yo. Así, encontramos primero la escena en que los dos atracadores del restaurante hablan (perteneciente a la 1ª historia, cronológicamente hablando), que se puede superponer dentro de la segunda parte de la 1ª historia; después tenemos la escena en que Vincent y Jules van a buscar el maletín de Marcelus Wallace (el primer trozo de la 1ª historia); a continuación viene la 2ª historia completa, la historia en que Vincent tiene que “cuidar” de la mujer del jefe y acaba teniendo algunas complicaciones; después tenemos la 3ª historia completa, en la cual Butch, el boxeador interpretado por Bruce Willis, estafa a Wallace en las apuestas de un combate y acaba atado con él en el sótano de la tienda de un pervertido (todo por el reloj de su padre), junto con Zed, el policía, y “el Tarado”; para acabar la película tenemos el segundo trozo de la 1ª historia, donde Vincent mata sin querer a un tipo amigo de Jules y se ven obligados a pedir ayuda a “el Lobo” para que la policía no les descubra.
A parte del genial argumento en el que, si nos ponemos a pensar un poco, tampoco pasan tantas cosas, y de los típicos diálogos de Tarantino (esta vez especialmente inspirados para mi gusto), hay que destacar el reparto, un genial reparto en el que Quentin regala a John Travolta el don de la eternidad (que vuelve al panorama cinematográfico por la puerta grande… a no ser que hacer Mira quién habla, Mira quién habla también y Mira quién habla ahora, se consideren grandes películas) y consigue que Samuel L. Jackson, Bruce Willis y Uma Thurman den lo mejor de sí (sin olvidar a los inolvidables secundarios de lujo como Harvey Keitel o Tim Roth).
Sin duda su atractivo reside en una mezcla de elementos: las rocambolescas situaciones, los inesperados giros, la simbología, los diálogos ágiles sobre los temas más variados (tanto trascendentes como intrascendentes), el cuidado reparto, la atractiva presentación, escenas inolvidables, unos personajes límites con extraños matices… y, como no, la música. Tarantino siempre cuida este apartado sobremanera y, éste, no es un caso diferente: una banda sonora que está en la cabeza de todos, con canciones que todos recordamos (el tema principal, la canción del baile, la música que acompaña al “ataque con katana”…).
En definitiva, no puedo sino recomendar la película a todos los que no la hayan visto, incluso a quienes no les han gustado otras películas del director, porque creo que Pulp Fiction tiene algo especial que la hace diferente al resto de películas.

Regalitos de Navidad

Diciembre 30, 2005
Tengo que reconocer que, a mí, las Navidades me deprimen un poco. No porque el afán consumista se esté apoderando de la sociedad y olvidemos su verdadero espíritu. No porque nos quejemos muchas veces de cosas insignificantes teniendo en cuenta como está el mundo. No porque la publicidad me destroce la cabeza (y más a los niños con mensajes como: “No pares hasta que te lo compren”, slogan literal que va a ser la pesadilla de muchos padres) con sus slogans… [Hablando de slogans, mirad en http://thesurrealist.co.uk/slogan.cgi, donde podréis hacer un slogan con cualquier palabra: Any Time, Any Place, Dani o Moms Like You Choose Dani.] No, amigos, no es por ninguna de esas cosas tan correctas y de moda, no. Si la Navidad me deprime es porque no puedo comprar todo lo que anuncian y no hay suficientes personas a las que conozco que tengan la necesidad (o la obligación, según se mire) de regalármelas: tengo que conformarme con alguna cosilla. Vale, que en Uganda no tienen ni para comer, pero yo quiero mis chorradas más que a su comida. ¿Se puede ser tan ruín? La respuesta es sí. Sin vueltas de tuerca ni trucos: sí, sí y más sí. Obviamente estoy exagerando e ironizando un poco bastante con esto, pero ¿y si la actitud fuera la opuesta?, ¿a que no sería tan escandalosa? Lo que yo digo es que no hay que ser demagogos: a nadie le amarga un dulce y a todos nos hace ilusión recibir regalos.
Hay muchos tipos de regalos, sobretodo hoy en día que se trata de huir de lo habitual. ¿Qué os parece esta lista de regalos un tanto surrealistas (aunque, no puedo evitar decirlo, bastante molones… qué mal me suena esa palabra)?:

- La PowerBall (Web), la Xbeam (Web) o la RollerBall (En Revolutum): mi hermano ha tenido a bien obsequiarme con una de estas maravillas del frikismo tecnológico/deportivo. Puede que algunos las recordéis de Yonkis.com, donde hubo algunas entradas dedicadas a ellas. El caso es que son unas bolas con un giroscopio dentro, que se pueden arrancar con un cordel (o a mano pero es bastante difícil) y que responden a la fuerza que tu haces cuando las tienes en la mano con una fuerza contraria igual. El resultado es que se generan fuerzas equivalentes a la gravedad y, según las revoluciones que se alcancen, puede llegar a “pesar” hasta 18 Kg (de 200 g que pesa inicialmente). Advierten que tiene el peligro de ser adictivo. No les falta razón.
- Reacción relámpago (En Revolutum): tengo ganas de comprármelo desde que lo vi anunciado en una revista. Se trata de un juego en el que hay cuatro mandos. Cuando empieza el juego se enciende una luz y suena una música. En el momento en que se apaga la luz hay que darle al botón rojo del mando. El último que le de, recibe una descarga de premio. No puedo evitarlo, este tipo de cosas de premio (ver a un amigo electrocutarse) y castigo (recibir una descarga… a no ser que seas masoca) me pueden.
- Corbatero automático (Web): no he podido evitar ponerlo. Siempre que me acuerdo del episodio de Los Simpsons (Dos malos vecinos, de la 7ª temporada) en que Seymur Skinner compra uno en el rastrillo, corbatero y motor por separado, me río un poco para mis adentros. Cuando lo vi en internet me dije, “otro regalo más para la lista”. Inútil a más no poder, eso sí.
- Reproductor holográfico: ¿funcionará de verdad? Joder, no lo sé, supongo que si lo venden como (palabras textuales) “artefacto capaz de reproducir una imagen holográfica tridimensional con volumen de la figura que introduzcamos en su interior”, algo tendrá que hacer (si no se les denuncia y ya está). Un poco redundante pero promete, ¿no?. En fin, es el sueño de todo friki loco como yo, así que, no puedo dejar de pensar en él. Probablemente sea una mierda.
En fin, estos por nombrar algunos que, a mí, me llaman la atención, pero no puedo dejar de recomendaros la visita íntegra (aunque sólo sea para que veáis que cosas se venden) de estas dos páginas: http://www.juguetronica.com/ y http://www.revolutum.com/. Muchas cosas muy raras, muchas graciosas y algunas piezas de colección. Un saludo a todos, veremos qué nos regalan.

Nuevo Blog: L.L.L.L.

Diciembre 29, 2005
Los Lamentos de Largo Lagrande o L.L.L.L., es un nuevo blog que estoy poniendo en marcha. ¿De qué va? Bueno, en el primer post está bien explicado, creo, pero básicamente son reflexiones y movidas mentales que no tiene cabida aquí ni como colaboración en Volatilis, lo que, ambiguamente, se viene llamando, cosas mías. Los post aparecerán por allí quien sabe cuándo (es decir, cuando sienta la necesidad de poner algo por escrito) y espero que digan algo que haga pensar, reír, llorar… vamos, que generen reacción (pero bueno, eso también lo intento en los post de mis otros blogs, ¿no?).
Espero que os guste el estilo y que os paséis por allí de vez en cuando para ver que tornillo se me ha caído o que cable se me ha cruzado. Un saludo a todos/as. Nos leemos aquí, allí y allá.

Adiós 2005: Vacaciones en Cádiz

Diciembre 29, 2005
Se nos va el año 2005 con su rima fácil… sniff. Aunque por mí que se acabe de una puta vez, que entre las paperas y la conjuntivitis, no me ha dejado vivir al final. El 2006 me traerá unos ojos más blancos que Florentino Pérez.

Para despedir el año, me gustaría que bajarais este video recopilatorio de lo que fué para mi gusto de lo mejorcito del 2005: VACACIONES EN EL PUERTO DE SANTA MARÍA.

Está hecho con el Movie Maker y, para ser mi primer video-montaje, no está mal. A Homer no le gustaría porque no hay cortinillas de estrellas peeeero… Venga, bajáoslo, que lo he hecho para que ocupe poco y lo podáis descargar todos rápido. Visualizarlo con los altavoces encendidos que con la música gana muchísimo.

Os desea lo mejor para el 2006 vuestro General Hamman.